Buenas, Malas e Inevitables Ojeras

Las ojeras: esas bolsas negras que se hinchan y viven debajo de los ojos como signo inequívoco de cansancio y/o estrés. Que también se traspapelan al mundo emocional y se muestran como cómplices del amor y el desamor en la vida.
¿Cuándo es que hay que estar orgullos@ de nuestras pequeñas bolsitas de vida?
Enamorarte es desvelarte. Es no querer dormir con tal de aprovechar toda la vida que te queda para poder estar con esa persona. Son pláticas hasta las tres de la mañana. Son salidas hasta las seis de la mañana. Son borracheras, idas al cine, cenas, bailes, música. Enamorarte es despedirte del descanso para cansarte suspirando. Y después empiezan las pijamadas. Tu cama, la suya. Y al principio, dormir es la última prioridad. Después, tratar de dormir es un esfuerzo casi cómico. Se tardan en acostumbrarse a sus movimientos nocturnos. Uno ronca, la otra habla, uno se despierta, la otra se preocupa. Ojeras. Grandes, negras, pesadas, felices. Son ese tipo de ojeras que da gusto presumir. Que merecen medalla. Que no hay porqué esconder. Son las ojeras del aprendizaje, de querer memorizar todo lo que es y lo que eres y lo que son juntos. Son las ojeras que siempre deberás recordar con cariño.
Y después vienen las otras ojeras. Las ojeras del desamor. Las ojeras de la confusión. Las que son testigo de las noches que te quedaste despiert@ tratando de entender qué paso. Son madrinas de tus noches de insomnio en las que pasas viendo películas que ya has visto mil veces, en las que pasas saliendo con amigos y tomando para olvidar que te duele. Son las ojeras del “¿Cómo me metí en esto?”. Las ojeras del “¿Y si l@ perdí para siempre?”. Son las ojeras que te recuerdan que a veces es más fácil estar solter@. Y después bautizas esas ojeras con nombres de amantes, de personas que te confunden, de decisiones que evades, de realidades que escondes. El desamor es un cúmulo de ojeras que guardan la evidencia de lo que un día fue cariño.
Al final la vida es un cúmulo de ojeras y está en nuestras manos decidir con qué tipo de ojeras queremos vivir. Pero algo está claro, las ojeras son inevitables.





12 comentarios, y tú ¿qué opinas? ↓
Así es o lo que es lo mismo, es así. gracias por compartir.
Nunca he estado mas orgullosa de mis ojeras!… creo ke son parte de la personalidad de algunas mujeres, en lo particular las mías son tan bellas que casi parecerían ser un accesorio pero ahora lo veré como esas raspadas en las rodillas ke me dicen que tuve una infancia feliz, ahora mis ojeras son las ke me dicen que realmente he tenido y sentido cosas que me vuelan el sueño! =)
Ahora entiendo…
maravilloso!! Muy tristemente ahorita tengo ojeras d desamor..
muy cierto lo que dices esas ojeras nos delatan y dicen cada una de las situaciones que vivimos dia a dia, ahora entiendo el porque de mis ojeras en ciertos estados de animo que vivo con mi pareja y algunas veces las ojeras hablan por nosotras mismas. Gracias por lecturas de este tipo
No podria en contrar mejor justificación, aunque en mucho menor porcentaje pero tambien complice del punto, el estudio y trabajo (responsablilidad)
Por lo pronto no quiero las ojeras de los pañales…Jjajajaja!!!!
Yo quiero esas ojeras de regreso…
estoy en el momento en el que puedo presumir mi ojeras… hermosa descripción de las cosas que pasan desapercividas de la vida como las ojeras
Woww no lo habia pensado de esa manera pero todas las ojeras tienen historias!
casi puedo decir q es una descripción de tu servidora…leerte es difici de explicar GRACIAS
Siempre que estoy pasando por un mal momento vengo aquí a leer tus historias, a llenar me de verdades que prefiero Ignorar, siempre me haces sentir mejor n.n
se que mis ojeras por el momento traen marcado su nombre, por cuando tiempo NO lose!, pero…. en lo que lo averiguo, seguiré leyendo todo lo que escribes con mucho PLACER!
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