El cuerpo del ser humano siempre ha estado presente en la historia del mundo. La moda, la salud, el sexo. Cosas que a lo largo de los años van y vienen y que cambian y marcan la perspectiva de la historia.
El cuerpo y su densidad han sido tema desde que vivimos. Tanto en hombres como en mujeres. O muy flac@s, o muy gord@s, o muy guap@s o muy fe@s. La moda es la que marca la tendencia del volumen que tiene que tener un cuerpo atractivo. Hoy, la tendencia es que entre más delgado, más popular. Esto nos ha metido a la cabeza que engordar es malo. Que hay que contar calorías. Incluso, dejando la vanidad a un lado, la obesidad es un tema delicado que cada vez se menciona más afortunadamente, pero que es un tema más delicado que simplemente engordar. No hablo de un tipo de gordura que pone en riesgo la salud. Incluso no hablo de si estar gordo es bueno o malo, atractivo o no. Hablo del tipo de gordura natural. Engordar no es estar gord@. Enamorarte no es estar tonto@.
Para aceptar un cambio en tu cuerpo tienes que tener cierta mentalidad. Es muy diferente cuidarte por salud que por vanidad. Es muy diferente evitar un pastel porque eres diabético a evitar un pastel porque eres modelo. Es muy diferente evitar relacionarte con alguien porque sabes que no te conviene, a evitar relacionarte por miedo a que te lastimen.
Está muy bien cuidarse por salud. Es importante invertir a largo plazo en el cuerpo para que duremos sanos el mayor tiempo posible y así disfrutaemos la vida como se debe. Pero es igual de importante atascarte de chocolates un día porque sí, porque puedes. ¿Tal vez engordas? ¡Sí! Pero lo disfrutaste, pero viviste.
El corazón, creo yo, funciona igual. No te vas a exponer a cualquier cosa que sabes te puede lastimar. La salud mental y emocional son igual de importantes que la física. Pero tampoco vas a vivir con miedo a que si te comes ese pastel, puedes engordar o a que si besas a esa persona te puedes enamorar.
Las calorías vienen y van, las relaciones también.
Alguien que tiene la capacidad para aceptar que hay veces que el cambio en el cuerpo es necesario, que la perfección está impuesta y no debemos de tomarla como estilo de vida, también tiene la capacidad de aceptar que el cambio en el corazón es necesario, que si no funciona una relación, que si nos lastima, es sólo parte de estar vivos y tampoco será un estilo de vida.
Se necesita cierta flexibilidad para disfrutar la vida y no hay como disfrutar la comida sin cargar a la consciencia y no hay como disfrutar el amor sin culpar al alma.






